lunes, 25 de abril de 2016


EDUTEC.

Revista Electrónica de Tecnología Educativa.

Televisión Educativa y Cultura de la Diversidad.


Educar/Formar desde el medio televisivo.

La televisión educa, forma, influye en la cultura social de las audiencias, en las actitudes, en los valores, en los comportamientos, en el pensamiento, en la ideología, cambia estereotipos, evita prejuicios falsos y colabora a la plena integración de las minorías sociales.
No solo los programas informativos educan, cualquier programa educa, incluso los anuncios de pocos segundos ya que tienen un impacto más efectivo que muchas horas de oratoria poco conveniente. 

La Televisión Educativa: Internacional.

La televisión educativa diseña los programas con una intencionalidad educativa clara y expresa; los planteamientos técnicos aparecerán siempre supeditados a los didácticos; los contenidos y se secuenciación flexible se definirá en función de los objetivos educativos; la audiencia aparece más claramente delimitada; se utilizarán medios y materiales complementarios; todos los elementos del medio son pondrán al servicio de la educación/enseñanza/formación. 
La televisión es una herramienta para la sociedad de consumo y de mercado pues se convierte en un servicio público de interés general y además es un medio para salvar las diferencias, humanizar nuestra convivencia; tiene un poder de incuestionable influencia y contribuye a los fines de auténtica comunicación universal entre los ciudadanos y sirve para mejorar la cultura. 
Existen programas que específicamente se realizan para ser utilizados en el marco de una enseñanza formal y reglada, ya sea presencial o a distancia (cursos de idiomas por decir un ejemplo), con la intensión educativa y planificada cuyos objetivos han de responder a un currículum formal. 

Evaluación cualitativa de la Televisión Educativa.

La propuesta de evaluación que presentamos se desarrolla en torno a tres aspectos básicos:
  • Programadores.
  • Programación.
  • Usuarios.
Tomando como punto de partida la situación actual de la televisión educativa se concluye la evaluación previendo cuáles han de ser sus líneas directrices en el futuro de tal modo que se pueda asegurar una continuidad de la misma con garantía de éxito.

Televisión y atención a la diversidad: a modo de conclusión.

Teniendo en cuenta el enorme poder de influencia que ejerce la televisión, el arraigo social que tiene y la cantidad de horas que pasamos delante de ella, su uso debiera ser con una finalidad más utilitaria desde un punto de vista educativo y menos comercial, especialmente si hacemos referencia a la televisión pública. 





domingo, 24 de abril de 2016



Telesecundaria de México: Televisión educativa en zonas rurales.

¿Que es Telesecundaria?.

Telesecundaria fue creado para responder a las necesidades de las comunidades rurales mexicanas, donde no era factible implementar la escuela secundaria general ya que el número de estudiantes era muy bajo y resultaba difícil atraer profesores.

Las principales características de la Telesecundaria son:
  • El uso de la televisión para llevar la mayor parte de la carga de enseñanza.
  • El uso de un profesor para cubrir las asignaturas, en lugar de tener especialistas de cada materia, como se acostumbra generalmente en las escuelas secundarias.
Luego de una reforma en 1993 y la introducción de las transmisiones por satélite la telesecundaria tuvo un incremento de alumnos en los siguientes años:
  • 1993:512.700 alumnos.
  • 1997-1998:817.200 alumnos.
  • 1998-1999:890.400 alumnos.

Telesecundaria y Escuelas Generales de Secundaria:1997-1998.

Fuentes:Secretaría de Educación Pública (SEP), Informe de Labores 1997-1998.
(SEP), Subsecretaría de Educación Básica, Unidad de Telesecundaria.

Cómo funciona el programa.
  • El escenario.
El programa se transmite de 8:00 AM a 2:00 PM y se repite de 2:00 PM a 8:00 PM para un segundo grupo de estudiantes. A las 8 de la mañana, los profesoras de todas las escuelas encienden el televisor. Los estudiantes miran un programa de 15 minutos. Al finalizar la sesión la televisión se apaga y comienza el trabajo con el libro, el cuaderno de ejercicios y el profesor, siguiendo instrucciones detalladas acerca de lo que se hará durante los 45 minutos restantes. Para terminar, se hace una revisión de los materiales enseñados y a las 9 AM  comienza otra asignatura y se sigue la misma rutina.
  • Costos.
Fuentes: Telesecundaria 1996-1997 cifras, p.9 Calderoni (1998). Telesecundaria 1998-1999 cifeas y cifras para escuelas generales y técnicas basadas en SEP (1998).

Impacto de Telesecundaria.
  • Efectividad.
Fuente: Estimativos del BID (1998).
  • Efectividad en función de costos.
Se mide por lo general comparando dos tratamientos diferentes de poblaciones iguales o similares. 
En el caso de la Telesecundaria, hay dos poblaciones diferentes, Niños Urbanos y Niños Rurales

¿Por qué Telesecundaria es un éxito?

La Telesecundaria va contra la tendencia natural de las escuelas generales. Le quita al profesor más grados de libertad de lo que resulta aceptable para los pedagogos, tanto en términos de doctrina pedagógica como en términos de hábitos arraigados en las escuelas convencionales.
Sustituye las conferencias de los profesores y estructura el tiempo restante de clase. El libro está íntimamente relacionado con cada clase individual, garantiza que cada del tiempo de clase se utilice de acuerdo con lo que prescribe. En el momento que el profesor apaga el televisor debe seguir una rutina preestablecida. Los estudiantes leen un mínimo de 14 páginas cada día. 

miércoles, 9 de marzo de 2016

La Experiencia Pedagógica Lancasteriana.

La compañía lancasteriana, grupo filantrópico privado fundado en México en 1822, tuvo su asentamiento y aceptación en nuestro país después de sus experiencias pedagógicas en Francia e Inglaterra. Fundado a principios del siglo XIX por Joseph Lancaster, el método lancasteriano fue promovido y aplicado con tal éxito que los pedagogos del auge industrial le atribuyeron méritos importantes en los avances y en el desarrollo industrial europeo.
 
   Los liberales lo adoptaron porque el método lancasteriano “se ligó al método de la democracia pública, en vista de que promovía la participación de los alumnos en el proceso educativo y eliminaba de paso, algo del papel autoritario del maestro”.
 
     También atrajo mucho porque incluía toda una serie de innovaciones tecnológicas: el telégrafo, los semicírculos, las divisas de mérito y castigo, las cajillas de arena, las
evoluciones y las cartillas.”
 
  Otras de las innovaciones,
y quizá muy atractivas para la orientación educativa actual, eran la preparación y el papel de los monitores o “instructores ayudantes del orden” en el proceso de aprendizaje de los educandos.
Seguramente un estudio pormenorizado de los métodos utilizados en las escuelas lancasterianas podría dar luz sobre los rasgos posibles que de la orientación educativa se encuentran diluidos en la amalgama de la pedagogía lancasteriana.
 
   Además, sería importante realizar un análisis de la concepción que del aprendizaje tenían. Lancaster empíricamente proponía que “cada niño debe tener algo que hacer, en cada momento y una razón para
hacerlo”.
 
Bajo esta premisa, las condiciones para que el alumno participara eran un requisito importante. Esto explica su desplazamiento constante en “evoluciones” (en semicírculo en torno al monitor), atendiendo la señal para incorporarse al aprendizaje memorístico de un nuevo conocimiento o para presentar examen. Es importante hacer notar que los instructores o monitores, y principalmente los docentes, crearon un “complicado sistema de registro del movimiento de cada alumno de una clase a otra” y que al final de cada mes el maestro individualmente examinaba a cada niño.
 
     Los profesores lancasterianos esgrimían convencidos que ese método, al contrario de la educación tradicional, “disminuía el papel autoritario del maestro, quien se convertía más bien en el guía de la actividad escolar, llevada a cabo por los instructores de grupo; permitía que cada niño avanzara en las asignaturas de acuerdo con su progreso individual; daba oportunidad para cierta actividad física dentro del salón; hacia menor uso de castigos corporales, utilizando de preferencia divisas de mérito y castigo; promovía un sentido democrático, porque los alumnos sabían con claridad el sistema de premios y castigos y tenían derecho a reclamar al maestro si juzgaban que los instructores eran injustos; ofrecía la enseñanza de lectura y escritura simultáneamente en vez de sucesivamente; y sostenía que los niños terminaban sus estudios en menos tiempo que en la escuela tradicional.”